Generador de códigos QR para expositores, carteles y tarjetas
Escribe la dirección que debe abrir el código: casi siempre será tu página de citas. El código QR aparece al instante y lo descargas en PNG y en SVG, al tamaño con el que se va a imprimir.
El código se crea en tu navegador. Tu dirección no se transmite, no se guarda y no pasa por ninguna dirección intermedia: el código apunta directamente a ti y seguirá funcionando aunque esta página deje de existir algún día.
Tus ajustes
Vista previa
Escribe una dirección a la izquierda y el código aparece al momento.
PNG a 300 ppp en el tamaño elegido y SVG acotado en milímetros. Los dos llevan la zona de silencio y el texto.
Lo que necesita un código QR sobre papel
En pantalla funciona casi cualquier código. Los que fallan, fallan en papel: demasiado pequeños, demasiado pálidos, demasiado pegados al borde o sin la palabra que explica por qué levantar el móvil.
Se lee a unas diez veces su anchura
Como regla práctica, un código QR se lee desde unas diez veces su propia anchura. El expositor del mostrador (30 cm) se conforma con 30 mm, mientras que el cartel del escaparate, escaneado desde la acera a 2 m, necesita 200 mm. La herramienta de arriba lo comprueba sobre la marcha.
Cuatro módulos de margen, y cuentan
Alrededor del código debe quedar libre una franja clara de cuatro módulos de ancho. Sin esa zona de silencio, la cámara no encuentra dónde empieza el patrón. Nuestros archivos ya la traen: no la recortes ni pongas nada dentro.
Oscuro sobre claro, nunca al revés
Los módulos tienen que ser más oscuros que el fondo, no solo distintos. Colores pálidos sobre blanco, códigos sobre una foto y códigos invertidos son las tres causas más frecuentes de que una cámara no encuentre nada. El contraste de tus colores se calcula arriba en directo.
Sin texto se escanea menos
Un cuadrado negro no le dice a nadie qué pasará al escanearlo. Dos palabras sí: «Reservar cita». Tu texto se integra en el PNG y en el SVG para que no se pierda al recortar o al mover la imagen.
La corrección de errores es reserva, no calidad
Los niveles de L a H deciden cuánto daño aguanta un código: en torno al 7 % y hasta cerca del 30 %. Un nivel más alto necesita más módulos, y más módulos significan módulos más pequeños al mismo tamaño impreso. H compensa en exteriores; para una tarjeta en la cartera basta con M.
Pruébalo con el móvil que tiene tu clientela
Imprime el código a tamaño real y escanéalo desde el papel, no desde la pantalla, con la luz que hay de verdad en ese sitio y desde donde se coloca la gente. La propia app de cámara basta en iPhone y en Android.
Preguntas frecuentes
Sí. El código lleva tu dirección dentro y no pasa por ningún servicio intermedio, así que no hay caducidad, ni registro, ni límite. Puedes usarlo comercialmente, imprimirlo y repartirlo.
SVG para todo lo que vaya a una imprenta o se vaya a escalar más adelante: el archivo es vectorial y está acotado en milímetros, así que se mantiene nítido a cualquier tamaño. PNG para Word, Canva, redes sociales y la impresora de la oficina; lo generamos a 300 ppp exactamente en el tamaño que has fijado arriba.
En el código no: un QR estático lleva la dirección en su interior. Para poder redirigir después no hace falta un acortador, sino una dirección que sea tuya: tu propio dominio o una página de reservas cuyo contenido cambias mientras la dirección sigue igual.
Como regla práctica, en torno a una décima parte de la distancia de lectura: 30 mm para 30 cm en el mostrador, 100 mm para 1 m en la puerta y 200 mm para 2 m en el escaparate. Además, un módulo no debería bajar de unos 0,4 mm, o la impresión emborrona los bordes.
No. El código se calcula en tu navegador, tu dirección no sale de esta página y nosotros no registramos nada. Una vez cargada, la herramienta sigue funcionando sin conexión a internet, que es la comprobación más sencilla de todas.
¿Y adónde lleva el código?
Un código QR en el mostrador promete algo: que al otro lado hay una página donde se puede reservar de verdad, con el horario correcto, los servicios correctos y sin devolver la llamada a la mañana siguiente. Esa es exactamente la página que te da nuestro software para salones, con calendario, recordatorios y una dirección que es tuya.
Ver el software para salonesAntes de poner el código en el mostrador
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